Las nuevas tecnologías permiten fabricar asfalto a temperaturas reducidas. El consumo de energía por tonelada de asfalto y las emisiones en la obra disminuyen considerablemente. Mientras que el asfalto convencional se fabrica a unos 170 °C, los procesos de baja temperatura actuales admiten temperaturas de aproximadamente 100 °C. Ammann ofrece varias tecnologías para ello. Según la aplicación, pueden ser adecuados la espuma de betún, las ceras y otros aditivos, el betún especial o los ciclos de mezcla alternativos.
La tecnología Ammann Foam crea espuma de betún inyectando agua fría en betún caliente a presión, lo que permite producir asfalto a temperaturas más bajas sin aditivos químicos.